Una web publicada no se queda quieta. Hay que actualizarla, vigilar que siga cargando rápido, renovar copias de seguridad y, sobre todo, ir cambiando lo que el negocio va necesitando. Puedes hacerlo tú — te dejamos preparado para ello — o puedes delegarlo.
El importe depende de cuánto movimiento tenga tu web, así que se cierra junto con el presupuesto y también por escrito. Lo que no vas a encontrar aquí es una cuota obligatoria disfrazada de "hosting gestionado" para que el precio de salida parezca más bajo de lo que es.